El Dios Dagda

Dagda, era el padre Dios de los celtas, lo llamaban el Dios bueno porque protegía sus cultivos. Fue el rey de los Tuatha Dé Danann y gobernó sobre Uisnech en Co. Meath. Tenía un caldero llamado el Undry que proporcionaba comida ilimitada y era uno de los artículos mágicos que los Tuatha trajeron consigo cuando desembarcaron por primera vez en Irlanda. También tenía un arpa de roble vivo llamado Uaithne que hacía que las estaciones cambiaran en su orden y también tocaba tres tipos de música, la música del dolor, la música de la alegría y la música del sueño.

Lo retrataron con una túnica marrón de cuello bajo que le llegaba a las caderas y una capa con capucha que apenas cubría sus hombros. Llevaba botas de piel de caballo. Tiraba de sus ocho aros de guerra, una rueda, por un extremo de la rueda mataba,  y  por el otro revivía , y cuando y con el paso de los aros, dejaba una huella tan profunda como la zanja de frontera entre dos provincias.

Hay muchas historias humorísticas sobre él, sobre sus apetitos tanto por la comida, como por la gratificación sexual. ¡En estas historias nunca parece estar saciado!

Son innumerables las historias que se han encontrado describiendo los poderes que poseía este dios, entre ellos estaba la del poder de dar bienestar aquel que fuera limpio de corazón o, por el contrario, podía llevar a la ruina a todo aquel que tuviera malos sentimientos.

De igual manera, su caldero tenía el poder de la transformación mágica, ofreciendo los poderes a aquellos que fueran dignos de poseerlos. O todo lo contrario.

El caldero de Dagda, podía suministrar alimentos de su interior, nunca se agotaban. De igual manera, poseía el poder del rejuvenecimiento y la mejoría de la salud de aquel que bebía de su contenido.

Se tiene conocimiento de que el caldero se le relacionaba con los elementos principales del que estaba construido, el cobre, el agua, el fuego, y el vapor.

Tenía el poder de dar la inmortalidad y el poder de resucitar a los guerreros que habían fallecido en combate… Otorgaba el don del saber y el de la inspiración.

En el caldero se podían ver talladas distintos tipos de animales exóticos; como delfines, elefantes o leones, estos animales estaban esculpidos por artesanos con grandes conocimientos del mundo.

De cualquier forma, el Dios Dagda con el caldero construyó un vínculo mágico que nos servirá como alimento de muchas creencias, uniendo lo material a lo espiritual.

No debemos olvidar de que todo lo que hemos escrito en el mundo de la mitología,  ya ha sido escrito por Ovidio, desde entonces no se ha escrito nada nuevo en la literatura.

Código de registro: 1506034252631
Fecha de registro: 03-jun-2015 20:20

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